martes, 12 de abril de 2011

CUENTOS DE AVENTURAS


·         BILLETES DE CIELO
En las oscuras tierras de las brujas y los trolls, vivía hace mucho tiempo el dragón más terrible que nunca existió. Sus mágicos poderes le permitían ser como una nube, para moverse rápido como el viento, ser ligero como una pluma y tomar cualquier forma, desde una simple ovejita, a un feroz ogro. Y por ser un dragón nube, era el único capaz de lanzar por su boca no sólo llamaradas de fuego, sino brillantes rayos de tormenta.
El dragón nube atacaba aldeas y poblados sólo por placer, por el simple hecho de oír los gritos de la gente ante sus terribles apariciones. Pero únicamente encontraba verdadera diversión cada vez que los hombres enviaban a alguno de sus caballeros y héroes a tratar de acabar con él. Entonces se entretenía haciendo caer interminables lluvias sobre su armadura, o diminutos relámpagos que requemaban y ponían de punta todos los pelos del valiente caballero. Luego se transformaba en una densa niebla, y el caballero, sin poder ver nada a su alrededor, ni siquiera era consciente de que la nube en que estaba sumergido se elevaba y echaba a volar. Y tras jugar con él por los aires durante un buen rato, hasta que quedaba completamente mareado, el dragón volvía a su forma natural, dejando al pobre héroe flotando en el aire. Entonces no dejaba de reír y abrasarlo con sus llamaradas, mientras caía a gran velocidad hasta estamparse en la nieve de las frías montañas, donde dolorido, helado y chamuscado, el abandonado caballero debía buscar el largo camino de vuelta.
Sólo el joven Yela, el hijo pequeño del rey, famoso desde pequeño por sus constantes travesuras, sentía cierta simpatía por el dragón. Algo en su interior le decía que no podía haber nadie tan malo y que, al igual que le había pasado a él mismo de pequeño, el dragón podría aprender a comportarse correctamente. Así que cuando fue en su busca, lo hizo sin escudo ni armaduras, totalmente desarmado, dispuesto a averiguar qué era lo que llevaba al dragón a actuar de aquella manera.
El dragón, nada más ver venir al joven príncipe, comenzó su repertorio de trucos y torturas. Yela encontró sus trucos verdaderamente únicos, incluso divertidos, y se atrevió a disfrutar de aquellos momentos junto al dragón. Cuando por fin se estampó contra la nieve, se levantó chamuscado y dolorido, pero muy sonriente, y gritó: “ ¡Otra vez! ¡Yuppi!”.
El dragón nube se sorprendió, pero parecía que hubiera estado esperando aquello durante siglos, pues no dudó en repetir sus trucos, y hacer algunos más, para alegría del joven príncipe, quien disfrutó de cada juego del dragón. Éste se divertía tanto que comenzó a mostrar especial cuidado y delicadeza con su compañero de juegos, hasta tal punto, que cuando pararon para descansar un rato, ambos lo hicieron juntos y sonrientes, como dos buenos amigos.
Yela no sólo siguió dejando que el dragón jugara con él. El propio príncipe comenzó a hacer gracias, espectáculos y travesuras que hacían las delicias del dragón, y juntos idearon muchos nuevos trucos. Finalmente Yela llegó a conocer a la familia del dragón, sólo para darse cuenta de que, a pesar de tener cientos de años, no era más que un dragón chiquitito, un niño enorme con ganas de hacer travesuras y pasarlo bien.
Y así, pudo el príncipe regresar a su reino sobre una gran nube con forma de dragón, ante la alegría y admiración de todos. Y con la ayuda de niños, cómicos, actores y bufones, pudieron alegrar tanto la vida del pequeño dragón, que nunca más necesitó hacer daño a nadie para divertirse. Y como pago por sus diversiones, regalaba su lluvia, su sombra y sus rayos a cuantos los necesitaban.

Hace mucho tiempo, existía un lugar mágico que guardaba grandes maravillas y tesoros del mundo. No era un lugar oculto, ni escondido, y cualquiera podía tratar de acceder y disfrutar sus delicias. Bastaba cumplir un requisito: ser una buena persona. Ni siquiera heroica o extraordinaria: sólo buena persona.
Allá fueron a buscar fortuna Alí y Benaisa, dos jóvenes amigos. Alí fue el primero en probar suerte, pues cada persona debía afrontar sus pruebas en solitario. Pronto se encontró en medio de un bello jardín, adornado por cientos de estatuas tan reales, que daba la sensación de que en cualquier momento podrían echar a andar. O a llorar, pues su gesto era más bien triste y melancólico. Pero Alí no quiso distraerse de su objetivo, y conteniendo sus ganas de seguir junto a las estatuas, siguió caminando hasta llegar a la entrada de un gran bosque. Esta estaba custodiada por dos estatuas de piedra gris muy distintas de las demás: una tenía el gesto enfadado, y la otra claramente alegre. Junto a la entrada se podía leer una inscripción: “La bondad de tu carácter deberás a las piedras contar”.
Así que Alí se estiró, aclaró la gargante y dijo en alta voz:
- Soy Alí. Una buena persona. A nadie he hecho ningún mal y nadie tiene queja de mí.
Tras un silencio eterno, la estatua de gesto alegre comenzó a cobrar vida, y bajándose de su pedestal, dijo amablemente:
- Excelente, tu bondad es perfecta para este sitio. Está lleno de estatuas como tú: ¡a nadie hacen mal, y nadie tiene queja de ellas!
Y en el mismo instante, Alí sintió cómo todo su cuerpo se paralizaba completamente. Ni siquiera los ojos podía mover. Pero seguía viendo, oyendo y sintiendo. Lo justo para comprender que se había convertido en una más de las estatuas que adornaban el jardín.
Poco después era Benaisa quien disfrutaba de las maravillas del jardín. Pero al contrario que a su amigo, la visión de aquellas estatuas, y sus ojos tristes e inmóviles, le conmovieron hasta el punto de acercarse a tocarlas una por una, acariciándolas, con la secreta esperanza de que estuvieras vivas. Al tocarlas, sintió el calor de la vida, y ya no pudo apartar de su cabeza la idea de que todas seguían vivas, presas de alguna horrible maldición. Se preguntaba por sus vidas, y por cómo habrían acabado allí, y corrió varias veces a la fuente para llevar un poco de agua con el que mojar sus labios. Y entonces vio a Alí, tan inmóvil y triste como los demás. Benaisa, olvidando para qué había ido allí, hizo cuanto pudo por liberar a su amigo, y a muchos otros, sin ningún éxito. Finalmente, vencido por el desánimo, se acercó a las estatuas que custodiaban la entrada al gran bosque. Leyó la inscripción, pero sin hacer caso de la misma, habló en voz alta:
Otro día defenderé mis buenas obras. Pero hoy tengo un amigo atrapado por una maldición, y muchas otras personas junto a él, y quisiera pedir su ayuda para salvarlos...
Cuando terminó, la estatua de gesto enfadado cobró vida entre gruñidos y quejas. Y sin perder su aire enojado, dijo:
- ¡Qué mala suerte! Aquí tenemos alguien que no es una estatua. Habrá que dejarle pasar...¡y encima se llevará una de nuestras estatuas! ¿Cuál eliges?
Benaisa dirigió entonces la vista hacia su amigo, que al momento recuperó el movimiento y corrió a abrazarse con él. Mientras, los árboles del bosque se abrían para dejar ver un mundo de maravillas y felicidad.
Cuando un feliz Benaisa se disponía a cruzar la puerta, el propio Alí lo detuvo. Y echando la vista atrás, hacia todas las demás estatuas, Alí dijo decidio:
Espera, Benaisa. No volveré a comportarme como una estatua nunca más. Hagamos algo por estas personas.
Y así, los dos amigos terminaron encontrando la forma de liberar de su encierro en vida a todas las estatuas del jardín, de las que surgieron cientos de personas ilusionadas por tener una segunda oportunidad para demostrar que nunca más serían como estatuas, y que en adelante dejarían de no hacer mal ni tener enemigos, para hacer mucho bien y saber rodearse de amigos.

LAS AVENTURAS DE PUMITA
El sol brillaba con fuerza allá en lo alto del cielo, Pumita podía sentir el calor de sus rayos a medida que iba flotando, ascendía y ascendía vigorosamente hacia las nubes al tiempo que le decía adiós a sus amigos del mar. Era una sensación muy agradable, a su lado estaban Gotita Fresquita y Olita junto a otras cientos de gotitas que animadas se sentían porque pronto en casa estarían - Hola amiguitas, me alegra volveros a ver- era Agua Brava que les saludaba a lo lejos al tiempo que se acercaba hacia ellas moviéndose dulcemente entre las ráfagas del viento que soplaba delicadamente - Agua Brava, ¡qué alegría verte de nuevo! ¿Qué tal te ha ido en el río?- preguntó Pumita muy contenta por el reencuentro - Fue fabuloso, me encontré con mis antiguos compañeros del Club de Rápidos. Las truchas Saltarín y Aletita me acompañaron todo el tiempo, ha sido muy divertido, y a vosotras, ¿cómo os ha ido en el mar? - Hemos hecho muchos nuevos amigos- le comentó Gotita Fresquita- hemos conocido a Olita que está aquí con nosotras pero también a otros buenos amigos del mar, como el Cangrejo Colorín, la Estrella Marina, el Erizo Pincharitos y tampoco nos podemos olvidar de la gaviota Volarín - ¿Me llamabais?- la gaviota Volarín había aparecido de repente con sus alas desplegadas, pero no aparecía sola, otras gaviotas volaban junto a ella- ¿vais a las nubes? Tened buen viaje amigas- les deseó alegremente mientras se alejaba fugazmente Pumita se quedó mirando fijamente como Volarín se desplazaba por el cielo y fue entonces cuando se dio cuenta de que en ese otro tramo, desde el mar hasta las nubes, también vivían todo tipo de seres, había pájaros de diferentes especies, gaviotas y algún pelícano volaban felizmente y parecían saludar a un grupo de delfines que en la superficie del mar se les veía saltando ágilmente. Pumita no dejaba de sorprenderse, ¡era tan hermoso aquel lugar llamado Tierra!, no parecía existir ningún rincón en dónde la vida no emergiera, con sus seres maravillosos y sus tonalidades que impregnaban belleza a cada paso que daba, ¡había hecho tantos amigos!, ¡cuántas historias tenía que contar a sus amiguitas las gotitas cuando llegara a las nubes!  En aquellos pensamientos se encontraba Pumita cuando de repente sintió que el viaje había finalizado, estaba entrando ya en las nubes cuando nuevos reencuentros la volverían a sumergir en una gran felicidad. Granizo Redondito los esperaba impaciente, deseoso de contar a sus amigas sus aventuras vividas, a su lado se encontraba el profesor Nieve Helada que con gran entusiasmo les daba la bienvenida- queridos alumnos, me siento muy feliz de veros de nuevo, contadme vuestras aventuras, compartirlas con vuestros compañeros y todos aprenderemos. ¡Qué día tan feliz! Todos acudieron a la escuela y gotita a gotita fueron contando cómo había resultado aquel su primer viaje. Granizo Redondito también parecía mostrarse muy feliz, había descendido en un día que había hecho mucho frío y junto a otras gotitas habían caído congeladas como bolitas pequeñitas, ¡y qué ruido habían producido al caer sobre el suelo! Vaya, ¡cuántas aventuras habían vivido todas nuestras amigas las gotitas!, el profesor Nieve Helada les contaba que aquel había sido solo su primer viaje, bueno…, no para todos, pues para Agua Brava y para Olita, aquel había sido uno de sus cientos de viajes realizados, pero todos estaban ilusionados, pues el profesor les había contado que pronto volverían a hacer un nuevo viaje, y con él nuevas oportunidades para reencontrarse con sus amigos y conocer a otros nuevos, pues las aventuras de Pumita y de las demás gotitas de agua solo acababan de comenzar, ¿nos acompañarás?.

lunes, 11 de abril de 2011

RECUPERACIÓN PRIMER PERÍODO : 8



INSTITUCIÓN EDUCATIVA MARINA ORTH

PLAN DE MEJORAMIENTO

AREA: LENGUA CASTELLANA
GRADO:OCTAVO
PERIODO:PRIMERO



Conforme lo estipula el Sistema de evaluación de la Institución, se plantea el siguiente Plan de  Apoyo, como estrategia para la superación de la dificultad presentada en el área y mejoramiento académico del estudiante.

El desarrollo de las actividades sugeridas a continuación se entregará al docente. Su realización y práctica es responsabilidad y compromiso del estudiante con su aprendizaje y el mejoramiento de su rendimiento académico.

El juicio valorativo de este Refuerzo corresponde a la sustentación oral o escrita, en fecha previamente, anunciada por la comisión o docente encargado, en caso de que el estudiante no haga uso de esta oportunidad de mejora o que su rendimiento sea menor al período no aprobado, el juicio valorativo será el mismo obtenido en el período a reforzar.


ACTIVIDADES DE SUPERACIÓN:

El corazón delator
                                                    Edgar Allan Poe
¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Me es imposible decir cómo aquella idea me entró en la cabeza por primera vez; pero, una vez concebida, me acosó noche y día. Yo no perseguía ningún propósito. Ni tampoco estaba colérico. Quería mucho al viejo. Jamás me había hecho nada malo. Jamás me insultó. Su dinero no me interesaba. Me parece que fue su ojo. ¡Sí, eso fue! Tenía un ojo semejante al de un buitre... Un ojo celeste, y velado por una tela. Cada vez que lo clavaba en mí se me helaba la sangre. Y así, poco a poco, muy gradualmente, me fui decidiendo a matar al viejo y librarme de aquel ojo para siempre.
Presten atención ahora. Ustedes me toman por loco. Pero los locos no saben nada. En cambio... ¡Si hubieran podido verme! ¡Si hubieran podido ver con qué habilidad procedí! ¡Con qué cuidado... con qué previsión... con qué disimulo me puse a la obra! Jamás fui más amable con el viejo que la semana antes de matarlo. Todas las noches, hacia las doce, hacía yo girar el picaporte de su puerta y la abría... ¡oh, tan suavemente! Y entonces, cuando la abertura era lo bastante grande para pasar la cabeza, levantaba una linterna sorda, cerrada, completamente cerrada, de manera que no se viera ninguna luz, y tras ella pasaba la cabeza. ¡Oh, ustedes se hubieran reído al ver cuán astutamente pasaba la cabeza! La movía lentamente... muy, muy lentamente, a fin de no perturbar el sueño del viejo. Me llevaba una hora entera introducir completamente la cabeza por la abertura de la puerta, hasta verlo tendido en su cama. ¿Eh? ¿Es que un loco hubiera sido tan prudente como yo? Y entonces, cuando tenía la cabeza completamente dentro del cuarto, abría la linterna cautelosamente... ¡oh, tan cautelosamente! Sí, cautelosamente iba abriendo la linterna (pues crujían las bisagras), la iba abriendo lo suficiente para que un solo rayo de luz cayera sobre el ojo de buitre. Y esto lo hice durante siete largas noches... cada noche, a las doce... pero siempre encontré el ojo cerrado, y por eso me era imposible cumplir mi obra, porque no era el viejo quien me irritaba, sino el mal de ojo. Y por la mañana, apenas iniciado el día, entraba sin miedo en su habitación y le hablaba resueltamente, llamándolo por su nombre con voz cordial y preguntándole cómo había pasado la noche. Ya ven ustedes que tendría que haber sido un viejo muy astuto para sospechar que todas las noches, justamente a las doce, iba yo a mirarlo mientras dormía.
Al llegar la octava noche, procedí con mayor cautela que de costumbre al abrir la puerta. El minutero de un reloj se mueve con más rapidez de lo que se movía mi mano. Jamás, antes de aquella noche, había sentido el alcance de mis facultades, de mi sagacidad. Apenas lograba contener mi impresión de triunfo. ¡Pensar que estaba ahí, abriendo poco a poco la puerta, y que él ni siquiera soñaba con mis secretas intenciones o pensamientos! Me reí entre dientes ante esta idea, y quizá me oyó, porque lo sentí moverse repentinamente en la cama, como si se sobresaltara. Ustedes pensarán que me eché hacia atrás... pero no. Su cuarto estaba tan negro como la pez, ya que el viejo cerraba completamente las persianas por miedo a los ladrones; yo sabía que le era imposible distinguir la abertura de la puerta, y seguí empujando suavemente, suavemente.
Había ya pasado la cabeza y me disponía a abrir la linterna, cuando mi pulgar resbaló en el cierre metálico y el viejo se enderezó en el lecho, gritando:
-¿Quién está ahí?
Permanecí inmóvil, sin decir palabra. Durante una hora entera no moví un solo músculo, y en todo ese tiempo no oí que volviera a tenderse en la cama. Seguía sentado, escuchando... tal como yo lo había hecho, noche tras noche, mientras escuchaba en la pared los taladros cuyo sonido anuncia la muerte.
Oí de pronto un leve quejido, y supe que era el quejido que nace del terror. No expresaba dolor o pena... ¡oh, no! Era el ahogado sonido que brota del fondo del alma cuando el espanto la sobrecoge. Bien conocía yo ese sonido. Muchas noches, justamente a las doce, cuando el mundo entero dormía, surgió de mi pecho, ahondando con su espantoso eco los terrores que me enloquecían. Repito que lo conocía bien. Comprendí lo que estaba sintiendo el viejo y le tuve lástima, aunque me reía en el fondo de mi corazón. Comprendí que había estado despierto desde el primer leve ruido, cuando se movió en la cama. Había tratado de decirse que aquel ruido no era nada, pero sin conseguirlo. Pensaba: "No es más que el viento en la chimenea... o un grillo que chirrió una sola vez". Sí, había tratado de darse ánimo con esas suposiciones, pero todo era en vano. Todo era en vano, porque la Muerte se había aproximado a él, deslizándose furtiva, y envolvía a su víctima. Y la fúnebre influencia de aquella sombra imperceptible era la que lo movía a sentir -aunque no podía verla ni oírla-, a sentir la presencia de mi cabeza dentro de la habitación.
Después de haber esperado largo tiempo, con toda paciencia, sin oír que volviera a acostarse, resolví abrir una pequeña, una pequeñísima ranura en la linterna.
Así lo hice -no pueden imaginarse ustedes con qué cuidado, con qué inmenso cuidado-, hasta que un fino rayo de luz, semejante al hilo de la araña, brotó de la ranura y cayó de lleno sobre el ojo de buitre.
Estaba abierto, abierto de par en par... y yo empecé a enfurecerme mientras lo miraba. Lo vi con toda claridad, de un azul apagado y con aquella horrible tela que me helaba hasta el tuétano. Pero no podía ver nada de la cara o del cuerpo del viejo, pues, como movido por un instinto, había orientado el haz de luz exactamente hacia el punto maldito.
¿No les he dicho ya que lo que toman erradamente por locura es sólo una excesiva agudeza de los sentidos? En aquel momento llegó a mis oídos un resonar apagado y presuroso, como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Aquel sonido también me era familiar. Era el latir del corazón del viejo. Aumentó aún más mi furia, tal como el redoblar de un tambor estimula el coraje de un soldado.
Pero, incluso entonces, me contuve y seguí callado. Apenas si respiraba. Sostenía la linterna de modo que no se moviera, tratando de mantener con toda la firmeza posible el haz de luz sobre el ojo. Entretanto, el infernal latir del corazón iba en aumento. Se hacía cada vez más rápido, cada vez más fuerte, momento a momento. El espanto del viejo tenía que ser terrible. ¡Cada vez más fuerte, más fuerte! ¿Me siguen ustedes con atención? Les he dicho que soy nervioso. Sí, lo soy. Y ahora, a medianoche, en el terrible silencio de aquella antigua casa, un resonar tan extraño como aquél me llenó de un horror incontrolable. Sin embargo, me contuve todavía algunos minutos y permanecí inmóvil. ¡Pero el latido crecía cada vez más fuerte, más fuerte! Me pareció que aquel corazón iba a estallar. Y una nueva ansiedad se apoderó de mí... ¡Algún vecino podía escuchar aquel sonido! ¡La hora del viejo había sonado! Lanzando un alarido, abrí del todo la linterna y me precipité en la habitación. El viejo clamó una vez... nada más que una vez. Me bastó un segundo para arrojarlo al suelo y echarle encima el pesado colchón. Sonreí alegremente al ver lo fácil que me había resultado todo. Pero, durante varios minutos, el corazón siguió latiendo con un sonido ahogado. Claro que no me preocupaba, pues nadie podría escucharlo a través de las paredes. Cesó, por fin, de latir. El viejo había muerto. Levanté el colchón y examiné el cadáver. Sí, estaba muerto, completamente muerto. Apoyé la mano sobre el corazón y la mantuve así largo tiempo. No se sentía el menor latido. El viejo estaba bien muerto. Su ojo no volvería a molestarme.
Si ustedes continúan tomándome por loco dejarán de hacerlo cuando les describa las astutas precauciones que adopté para esconder el cadáver. La noche avanzaba, mientras yo cumplía mi trabajo con rapidez, pero en silencio. Ante todo descuarticé el cadáver. Le corté la cabeza, brazos y piernas.
Levanté luego tres planchas del piso de la habitación y escondí los restos en el hueco. Volví a colocar los tablones con tanta habilidad que ningún ojo humano -ni siquiera el suyo- hubiera podido advertir la menor diferencia. No había nada que lavar... ninguna mancha... ningún rastro de sangre. Yo era demasiado precavido para eso. Una cuba había recogido todo... ¡ja, ja!
Cuando hube terminado mi tarea eran las cuatro de la madrugada, pero seguía tan oscuro como a medianoche. En momentos en que se oían las campanadas de la hora, golpearon a la puerta de la calle. Acudí a abrir con toda tranquilidad, pues ¿qué podía temer ahora?
Hallé a tres caballeros, que se presentaron muy civilmente como oficiales de policía. Durante la noche, un vecino había escuchado un alarido, por lo cual se sospechaba la posibilidad de algún atentado. Al recibir este informe en el puesto de policía, habían comisionado a los tres agentes para que registraran el lugar.
Sonreí, pues... ¿qué tenía que temer? Di la bienvenida a los oficiales y les expliqué que yo había lanzado aquel grito durante una pesadilla. Les hice saber que el viejo se había ausentado a la campaña. Llevé a los visitantes a recorrer la casa y los invité a que revisaran, a que revisaran bien. Finalmente, acabé conduciéndolos a la habitación del muerto. Les mostré sus caudales intactos y cómo cada cosa se hallaba en su lugar. En el entusiasmo de mis confidencias traje sillas a la habitación y pedí a los tres caballeros que descansaran allí de su fatiga, mientras yo mismo, con la audacia de mi perfecto triunfo, colocaba mi silla en el exacto punto bajo el cual reposaba el cadáver de mi víctima.
Los oficiales se sentían satisfechos. Mis modales los habían convencido. Por mi parte, me hallaba perfectamente cómodo. Sentáronse y hablaron de cosas comunes, mientras yo les contestaba con animación. Mas, al cabo de un rato, empecé a notar que me ponía pálido y deseé que se marcharan. Me dolía la cabeza y creía percibir un zumbido en los oídos; pero los policías continuaban sentados y charlando. El zumbido se hizo más intenso; seguía resonando y era cada vez más intenso. Hablé en voz muy alta para librarme de esa sensación, pero continuaba lo mismo y se iba haciendo cada vez más clara... hasta que, al fin, me di cuenta de que aquel sonido no se producía dentro de mis oídos.
Sin duda, debí de ponerme muy pálido, pero seguí hablando con creciente soltura y levantando mucho la voz. Empero, el sonido aumentaba... ¿y que podía hacer yo? Era un resonar apagado y presuroso..., un sonido como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Yo jadeaba, tratando de recobrar el aliento, y, sin embargo, los policías no habían oído nada. Hablé con mayor rapidez, con vehemencia, pero el sonido crecía continuamente. Me puse en pie y discutí sobre insignificancias en voz muy alta y con violentas gesticulaciones; pero el sonido crecía continuamente. ¿Por qué no se iban? Anduve de un lado a otro, a grandes pasos, como si las observaciones de aquellos hombres me enfurecieran; pero el sonido crecía continuamente. ¡Oh, Dios! ¿Qué podía hacer yo? Lancé espumarajos de rabia... maldije... juré... Balanceando la silla sobre la cual me había sentado, raspé con ella las tablas del piso, pero el sonido sobrepujaba todos los otros y crecía sin cesar. ¡Más alto... más alto... más alto! Y entretanto los hombres seguían charlando plácidamente y sonriendo. ¿Era posible que no oyeran? ¡Santo Dios! ¡No, no! ¡Claro que oían y que sospechaban! ¡Sabían... y se estaban burlando de mi horror! ¡Sí, así lo pensé y así lo pienso hoy! ¡Pero cualquier cosa era preferible a aquella agonía! ¡Cualquier cosa sería más tolerable que aquel escarnio! ¡No podía soportar más tiempo sus sonrisas hipócritas! ¡Sentí que tenía que gritar o morir, y entonces... otra vez... escuchen... más fuerte... más fuerte... más fuerte... más fuerte!
-¡Basta ya de fingir, malvados! -aullé-. ¡Confieso que lo maté! ¡Levanten esos tablones! ¡Ahí... ahí!¡Donde está latiendo su horrible corazón!

METODOLOGÍA:
       1. Entrega del trabajo, actividades desarrolladas y luego sustentación oral o   escrita.
       2 .Desarrollar el taller a mano. Letra clara y legible.
 3. No debe haber fotocopias entre alumnos.
 4 .Entregar el taller el 25 de abril, en carpeta con todos los datos en la portada.


 Nota:
El estudiante debe responder por la realización y sustentación de las actividades asignadas, en una fecha dada con anticipación por el docente.

  1. Literatura fantástica: con base en el texto El Corazón Delator de Edgar allan Poe  sustenta  en 20 renglones ,si tiene o no relación con las principales temas y características trabajados en este período.
  2. Del texto leído de Edgar Allan Poe extrae todas las partes de la narración estudiadas y  las características de la Literatura fantástica.
  3. Busca que es  mito y define las diferentes clases de mitos.
  4. De las leyendas: El Ángel de los niños y el Jinete sin Cabeza  (están en el Blog) selecciona todos los elementos de la narración y las características de la leyenda.
  5. De la fábula El águila y el escarabajo, realiza la lectura y saca las características que debe contener una fábula.
  6. Con los siguientes elementos crea una fábula con su respectiva moraleja: Gato, perro y paloma.
RECOMENDACIONES:

  1. Asumir una actitud de escucha atenta en todas las clases.
  2. Trabajar en forma ordenada y efectiva en el aula.
  3. Cumplir responsablemente con los trabajos asignados.
  4. Repasar con frecuencia los temas trabajados en clases.
  5. Mantener el material necesario para la actividad escolar.
  6. Elaborar un horario de estudio y trabajo personal.
  7. El plan de refuerzo del período lo puedes encontrar en la página del blog  o  sitte   de la docente.
  8. Entregar el cuaderno con temas y actividades desarrolladas en el periodo

martes, 5 de abril de 2011

NOVELA DE AVENTURAS


La Novela es un género narrativo en prosa de carácter extenso y complejo. Por lo general presenta una gran variedad de personajes. “Es el más tardío de todos los géneros literarios y aunque surgió en la Edad Antigua no logró implantarse hasta la Edad Media
Novela de Aventuras

Definición:
Es un tipo de relato que posee una trama en la cual predomina la acción y el acontecer de hechos inesperados, en ocasiones, extraordinarios, donde el protagonista que se transforma en una especie de héroe un tanto arrojado que supera una serie de acontecimientos arriesgados con el fin lograr sus objetivos.
Elementos:
Posee una trama que consiste en las peripecias que tiene que superar sus personajes. Consta de personajes como corsarios, aventureros, viajeros o simplemente personas comunes y corrientes que se ven enfrentadas con un destino incierto que se moverán dentro de variados espacios en los que se llevarán a cabo estas aventuras.

Un poco de historia
La evolución de la novela de aventuras parte en la antigua Grecia con relatos como Dafnis y Cloe donde el amor logra imponerse tras la superación de muchas dificultades. En la Edad Media, este tipo de aventuras comienza a relacionarse con todo el mundo caballeresco donde “el protagonista personifica el heroísmo y la fidelidad amorosa a una dama, por la cual afronta extraordinarias aventuras contra personajes fantásticos”. Luego, durante el Siglo de Oro, este tipo de novela se presenta en la búsqueda de aventuras como rasgo fundamental. Finalmente, desde el siglo XIX en adelante se produce una proliferación de este tipo de novela donde se destacan principalmente Julio Verne con sus destacadísimas obras como Viaje a la luna (1865), La vuelta al mundo en ochenta días (1873), etc y también encontramos a R.L Stevenson con La isla del tesoro (1882)

Novelas que se han escrito a lo largo de la historia y que algunas de ellas podemos considerar como clásicas. Han perdurado a lo largo del tiempo  han sido leídas por niños jóvenes y adultos de todo el mundo. A pesar de ser relatos aparentemente muy diferentes todos tienen algunos ingredientes básicos en común: la acción, el descubrimiento y la superlación personal de los personajes protagonistas a través de sus vivencias y la incertidumbre de lo que ocurrirá.
·         Protagonista: Puede ser un niño o una niña o un joven que emprende un viaje hacia lo desconocido con el fin de hallar algún elemento de vital interés: un tesoro, el padre o la madre, una dama, una venganza o simplemente una ocupación en la vida.
·         Lugares: Donde transcurren estas novelas también pueden ser diversos. Si bien tienen un elemento común: el exotismo con la intervención de otros personajes el protagonista ira superando adversidades dominando temores, afrontando situaciones desconocidas, en definitiva, irá madurando y dejando de ser el niño o la niña o la persona joven del principio. Cuando regresa después de largos años de aventuras el personaje protagonista a evolucionado y cambiado en su forma de ser.
La aventura implica: peligro, viajar, misterio, acción en cuanto distintas situaciones de los personajes, experiencias nuevas, salir de la rutina diaria, la persona que aventura como se siente, emoción, miedo, ilusión, diversión, soledad, lejanía, curiosidad, libertad...
Hay dos tipos:
·         Universal: es famosa en todos sitios.
·         Clásica: a pasado a la historia.
Ex: El libro de la selva, Naufrago, Sherlock Jolmes, Quijote, Indiana Jones, Tarzan, Titánic...
Algunas obras clásicas de este genero son:
·         Robinsón Crusoe, Daniel Defoe.
·         La isla del tesoro, Robert L.Stevensons.
·         Los viajes de Gulliver, Jonathan Swift.
·         Kim, Rudyand Kipling.
Todas estas novelas muy difundidas y aceptadas entre un numeroso publico de todas las edades y procedencias las podemos disfrutar también en sus versiones para cine, video, cómic, dibujos animados e incluso en diversas adaptaciones que han otros autores.
COMPONENTES NARRATIVOS:
Unos de los primeros elementos que hallamos en una novela es el narrador o la narradora. Llamamos así a quien nos cuenta la historia, cuando el narrador o la narradora es protagonista de la acción y nos cuenta los hechos desde su punto de vista se trata de un narrador o narradora en primera persona. Conocemos sus impresiones sus sentimientos acerca de la situación que le a tocado vivir.
Puede ocurrir que esta narración en 1ª persona tome forma de diario incluyendo la fecha que nos sitúa en el tiempo concreto de la acción.
Cuando el narrador o la narradora nos cuenta la acción sin participar directamente en ella como si hubiera actuado simplemente como espectador o espectadora de la misma hablamos de un narrador o una narradora hablamos en 3ª persona. El narrador o la narradora aparte de contar el desarrollo de la acción también presenta a los personajes y los describe por su aspecto físico y su forma de actuar o pensar. A través de la narración conocemos también los diálogos que mantienen los personajes entre ello. Cuando el texto reproduce de una manera literal las palabras que utilizan los personajes que intervienen en la historia decimos que se trata de un dialogo directo. En cambio cuando es el narrador o la narradora quien nos explica lo que han dicho los personajes sé esta utilizando él dialogo indirecto. Puede ocurrir que los personajes principales evolucionan en el transcurso de la novela que cambien de comportamiento incluso de forma de pensar así debemos tener en cuenta los hechos en los que participan los personajes pueden hacer que la descripción que se hace de ello al principio se modifique al final de la obra.




lunes, 4 de abril de 2011

EJERCICIOS FUNCIONES

1. Determina cuales son las funciones del lenguaje que predominan en los siguientes textos:
- La palabra exonerar significa "aliviar, descargar de peso u obligación".
- La noche era una tumba.
- ¡Me abraso! No puedo soportar este bochorno.
- ¡Sal de mi casa!
- Bueno... sí... de acuerdo.
- La morfología estudia la forma de las palabras.
- El vals es un baile de otra época.
- Hacia un ocaso radiante caminaba el sol de estío.
- Compra naranjas cuando vayas al supermercado.
- Las viviendas actuales son de dimensiones muy reducidas.
2. Escribe una frase en la que predomine la función expresiva y otra en la que prevalezca la función apelativa.

3. ESCRIBE DELANTE DE LA LÍNEA A QUÉ TIPO DE FUNCIÓN DEL LENGUAJE CORRESPONDE:

1. ¡Hoy me siento muy feliz! _______________________________________

2. Tus ojos son como un lucero. _______________________________________

3. Tres por uno en el departamento de joyería, aprovecha la oferta. ______________________________

4. ¿Me podrías explicar de nuevo cómo hacer el flan napolitano? _______________________________

5. Hoy es viernes. _______________________________________

6. Nos vemos mañana para explicar lo de física. _______________________________________

7. ¡No me grites! _______________________________________

8. ¡Ve a tender tu cama! _______________________________________

9. En tus ojos se refleja el mar. _______________________________________

10. Mañana es sábado. _______________________________________


Las funciones del lenguaje :ACTIVIDADES

Con el fin de practicar los conocimientos adquiridos en este texto, realice los siguientes ejercicios.

  1. Identifique la función del lenguaje que prima en cada uno de los siguientes textos o fragmentos:

Texto 1:
Colombia
                         
Colombia
limita al norte con el mar Caribe,
al sur con Ecuador y Perú,
al noroeste con la República de Panamá,
al oriente con Venezuela y Brasil
y al occidente con el océano Pacífico.
Yo,
al norte, al sur, al oriente y al occidente,
limito contigo.
      
Jairo Aníbal Niño.  En: La alegría de querer. Bogotá: Carlos Valencia Editores, 1986

Función predominante: ________________
Texto 2:

Función predominante: _______________
Texto 3:

Amotinado, da. Adj. Dícese de la persona que toma parte en un motín.

Función predominante: _______________
Texto 4:
universidad de Antioquia
Facultad de Educación

Procesos de oralidad, lectura y escritura
y/o
Procesos Comunicativos

EL SECRETO DE LA PALABRA
Rutas y herramientas

Función predominante: _____________

Texto 5:
         
           Un lugar para cada cosa

Sí. “Cada cosa en su lugar y un lugar para cada cosa”.

Donde esto se olvide, nada será posible hacer, pues, ¿quién puede trabajar si cuando se busca algo no se encuentra?

Función predominante: ________________

Texto 6:
El chiste del día:
Era un tipo que se vestía tan mal que le decían la caja fuerte.
¿Que por qué?
Pues no había quién le encontrara la combinación.

Función Predominante: ________________

Texto 7:
     
 Hola, mi amor. Hoy me sentí muy solo sin ti. Me gustaría verte pronto. Abrazos,
Tuyo más que tuyo.

Función predominante: _______________

Texto 8:
Riley, James F. Introducción a la Biología.  Madrid: Alianza, 1970.

Función predominante: ______________
Texto 9:
“Ah, sí, sí, te escucho… ajá”.

Función predominante: ______________
Texto 10:
República de Colombia
LEY 769 DE 2002
(Agosto 6)
Por la cual se expide el
NUEVO CÓDIGO NACIONAL
DE TRÁNSITO Y TRANSPORTE TERRESTRE
Se reglamenta el Tránsito de Vehículos, Peatones,
Conductores y Escuelas de Enseñanza

Función predominante: _______________

Texto 11:
EL COLOMBIANO
Enero 12 de 2006
Económicas
Los textiles y confecciones conquistaron más mercado
Las exportaciones colombianas de textiles y confecciones al mundo, entre enero y octubre de 2005, representaron el 11 por ciento del total de ventas no tradicionales del país.

Función predominante: ________________


2.                  Complete el siguiente texto, escribiendo la palabra faltante:

Si el acto comunicativo se centra en CÓMO SE DICE el mensaje, predomina la función ______________; si está centrado en LO QUE SE DICE, enfatiza la función ______________ ; si lo básico está dado por QUIÉN LO DICE, ocurre la función ______________ y si el énfasis está dado sobre A QUIÉN SE DICE, está presente la función _____________.  Finalmente, si el mensaje se focaliza en el funcionamiento del código, nos encontramos en la función ________________.



3.    Escriba una frase en la que predomine cada una de las funciones.
1. _________________________________________________________________
2. _________________________________________________________________
3. _________________________________________________________________
4. _________________________________________________________________
5. _________________________________________________________________
6. _________________________________________________________________





4- Escribe la función lingüística que predomina en las siguientes expresiones. Expresiones
Funciones
¿Qué edad tienes?
Estoy muy contento.
El oxígeno es un gas.
¡Qué feliz soy!
Paco... ¿me oyes?
Me alegro de tu éxito.
Son de abril las aguas mil.
Ola es un nombre común.

lunes, 21 de marzo de 2011

EJERCICIOS DE PARONIMAS

EJERCICIOS DE PARÓNIMAS
1.- Relaciona cada palabra con su definición.

* Especies * Conjetura de algo que va a suceder.
* Provisiones * Condimentos que se añaden a las comidas.
* Especias * Animal mamífero, herbívoro.
* Previsiones * Conjunto de alimentos


2.-Completa las oraciones con la palabra adecuada.

El primer (apto/acto)____________comienza en un claro de bosque.
La (profesión/ procesión )_____________ sale de la iglesia.
Tiene una (fractura/ factura) __________________ en el pie derecho.
Mi (profesión/ procesión)________________ favorita es la de médico.

3.-Utiliza la parónima correcta en los siguientes ejercicios:

Ahí: es un adverbio de lugar
Ay: es una interjección.
Hay: es una forma conjugada del verbo haber.

__________ un libro de física sobre la mesa.
Es____________donde debes ir esta tarde.
¡_____________ dijo Sebastián cuando se lastimó la mano.
Esta mañana dejaste los lentes ______________ , sobre la cama.
Entre_______, en esa tienda es donde_________ mayor cantidad de productos.
En nuestro país _________que hacer cumplir las leyes.

EJERCICIO DE SINÓNIMOS
1.- Completa las siguientes oraciones con el sinónimo de la palabra entre paréntesis.
a.- Carmen hizo un (estofado) para la fiesta.
b.-Los profesionales de la medicina deben tener (ética).
c.-Su (deseo) es obtener un título universitario.
d.-María sufre una penosa (enfermedad).
e.-José mostró un gran (enojo) por los resultados de la prueba de matemática.


2.- Une con una línea cada palabra con su sinónimo.

Cortar Partir
Liso terso
Planta Mata
Avión Aeroplano
Mina Yacimiento
Borrar Tachar
Dibujo Pintura
Dictar Leer
Hechizo Brujo
Hacienda Granja
Playa Costa

3.-Escribe dos sinónimos para cada una de estas palabras:
Lotería:
Envejecido:
Insípido:
Quebrantar:
Despejado:
Clasificar:
Holgazán:
Aspecto:
Baúl:
Interesante:

Ahora, utiliza esos sinónimos y redacta un texto de dos párrafos sobre un tema de tu interés.

EJERCICIO DE ANTÓNIMOS:

Completa estas oraciones con el antónimo de las palabras entre paréntesis:
1.- Estoy (feliz) por la noticia de tu viaje.
2.- En el cuento había un (hada) madrina.
3.-Estoy (cerca) de tu casa.
4.-Iván es un chico muy (listo).
5.-Esta película es muy (buena).

Coloca el antónimo de las siguientes palabras:

1.- Hacendoso ______________
2.- Indigno ______________
3.-Remoto ______________
4.-Peludo ______________
5.-Cortés ______________
6.-Feo _______________





EJERCICIOS DE HOMÓFONOS
Escribe una oración con cada uno de los siguientes homófonos
Bello / vello
Cabo/ Cavo
Tubo / tuvo
Basta / vasta

EJERCICIOS DE HOMÓNIMOS
Escribe oraciones para los siguientes homónimos.
Banco / banco
Ojo / ojo
Mango/ mango
Fruto/ fruto
Mata / mata

Identifica y clasifica las categorías gramaticales en las siguientes oraciones:

a) Una pulsera de plata adornaba su muñeca.
b) La negra noche cayó sobre el valle.
c) Un rayito de Luna asomaba por la ventana.
d) La envidia es un defecto.
e) Éste no es mi carro.
f) Venezuela y México explotan petróleo.
g) O haces eso o no irás al paseo.
h) No fueron al cine sino a la verbena del colegio.